La Micro Cervecería

Hace unas semanas abrieron esta cervecería llamada simplemente “la Micro” en Av. Paseo de las Palmas 530, en Lomas de Chapultepec, justo donde estaba un lugar de comida árabe (me hace sentir terrible que nunca fui).

Al parecer es un cambio mucho mejor para la zona. Ese punto de Av. Palmas está lleno de Godinez hartos de la vida corporativa. Era muy necesario un lugar para echarte una chela artesanal y así desquitar los males de las juntas y los proyectos atrasados, no había – La “MICE” que se encuentra muy cerca no le llega, tiene otros problemas que después contaré.

Generalmente la oferta de la zona es demasiado upscale para el bolsillo del empleado millenial promedio, así que nos íbamos tristes después del trabajo hasta zonas más familiares para nosotros, ya se imaginarán cuales. No había ningún pub irlandés o bar o lugar que cerrara después de las 9 PM :'(.

Pero regresando a lo de la Micro Cervecería…

El lugar fue completamente remodelado y quedó bastante bien. Es muy pequeño pero está en una plaza que también tiene un Sushiito, un HSBC en desnivel y un karaoke -entre otras cosas-.

El hit aquí es la cerveza artesanal. La que te recomiendan los meseros es la cerveza Hércules, originaria del estado de Querétaro, en sus variantes: Pale ale, Fantasma, Máquina y Winter Warmer. Ya las había probado en otro lado pero siempre el asunto de las chelas artesanales en mi mente se pone blurry. Pedimos algunas para probarlas. La Hércules fantasma fue la que más me agrado -gusto personal, cada quien tiene que descubrir el asunto de las chelas artesanales por cuenta propia-.

¡OH! pero yo soy fan de la Cucapá obscura… y no tenían. Ni modo – de la otra Cucapá si tenían.

Pedimos unas alitas BBQ (no tenían mucha variedad de salsas, recuerden que su hit es la cerveza artesanal, no las alitas) y la verdad no estaban nada mal – estaban calientitas, como debe ser y suficientemente bañadas en BBQ espeso. Tenían buen sabor en general.

Venden otros snacks para que acompañes tu cerveza, como tacos al pastor y mariscos.

En ciertos momentos la atención fue algo lenta, solo al principio nos atendieron rápido, pero después pase al menos unos 10 minutos sin una chela para beber, poor me.

Fuimos en viernes por la noche y el lugar estaba casi lleno, pero no es un lugar en el que tengan problemas para encontrar mesa, así que vale la pena echarse una vuelta.

¿Volveré? Sí, sí volveré.